martes, 17 de enero de 2012

Te veo y es como Asdfghjklñ. No sé si me explico.


Te vas consumiendo poco a poco.


Empiezas con los primeros besos, con las primeras caladas. Te vas 
acostumbrando a ese cigarro después de comer y a sus palabras. 
Piensas que lo tienes controlado, puedes pasar días sin ese humo y 
sin sus caricias, pero hay algo que no encaja, si tanto lo controlas, ¿porqué siempre está el paquete de tabaco en el bolso y ese chico en 
tus pensamientos? Y... Un día te encuentras en medio de la calle, o 
en la ventana de tu cuarto fumando un cigarro sola. Sí, los dos son 
vicios, y cada uno te quita la vida poco a poco.

Perder el control.


Solo necesito una botella de vodka y un paquete de cigarrillos rosas para ser feliz, o por lo menos para ir a buscar la felicidad. Para ir de fiesta y perderme en la noche, para desvanecerme en el humo de la discoteca y para fantasear trasnochando. Para llevar el ritmo de vida de una estrella y para sentir por una vez lo que es verdaderamente vivir.